Scholas reunió en Bali a representantes de 35 países para pensar una inteligencia artificial al servicio del sentido humano

El XI Congreso Internacional de Cátedras Scholas concluyó con el Compromiso de Bali, un llamado a vincular la innovación tecnológica con la dignidad humana, la educación y la participación de los jóvenes.

¿Qué puede llegar a ser el ser humano en un mundo cada vez más gobernado por algoritmos? Esta pregunta atravesó la Cumbre del Encuentro Mundial y el XI Congreso Internacional de Cátedras Scholas, celebrados del 4 al 6 de septiembre de 2026 en Bali, Indonesia.

Bajo el lema “Unidos en la Diversidad: Construyendo confianza para nuestro futuro común”, el encuentro reunió en el campus de United in Diversity (UID) a más de 200 líderes académicos y sociales, autoridades religiosas, empresarios, representantes políticos y jóvenes de más de 85 universidades y organismos internacionales de 35 países. A ellos se sumaron quienes participaron a través de la transmisión en vivo.

Durante tres jornadas, la presentación de más de 60 trabajos académicos y los espacios de diálogo permitieron compartir investigaciones, experiencias y preguntas sobre el impacto de la inteligencia artificial en el desarrollo humano integral.

A través de la metodología del Ágora, personas de distintas generaciones, culturas y disciplinas se encontraron para escucharse y construir propuestas en común. Los intercambios abordaron cinco grandes temas: la educación y el discernimiento en la era digital; la salud mental de niños y adolescentes; la gobernanza de la inteligencia artificial; el futuro del trabajo y la dignidad humana; y los desafíos de la democracia, las comunidades y la paz.

En todos ellos estuvo presente una preocupación compartida: cómo orientar el desarrollo tecnológico hacia el bien común, preservando los vínculos y la capacidad de decidir sobre nuestro futuro.

El Compromiso de Bali y la voz de los jóvenes

Uno de los principales resultados del encuentro fue el Compromiso de Bali, presentado durante la clausura por Mari E. Pangestu, vicepresidenta del Consejo Económico Nacional de Indonesia.

El texto recupera el aporte de los jóvenes del Young Changemakers Programme, cuya participación activa amplió las preguntas del congreso. Como expresa el documento:

“Los jóvenes no están preguntando solamente qué puede hacer la inteligencia artificial. Están preguntando qué puede llegar a ser el ser humano en un mundo cada vez más gobernado por algoritmos”.

De este intercambio surgieron convicciones compartidas:

  • No queremos tecnologías que piensen por nosotros.
  • La velocidad de la inteligencia artificial no puede superar nuestra capacidad para discernir.
  • No alcanza con saber usarla; tenemos que aprender a decidir cuándo hacerlo y cuándo no.
  • Necesitamos tecnología que nos conecte sin reemplazar nuestros vínculos.
  • El futuro no puede ser diseñado solamente por quienes crean los algoritmos.
  • Es necesario construir estrategias de desarrollo ético de la inteligencia artificial para que sea una herramienta constructiva para la sociedad.

Estas conclusiones sitúan a la algorética, entendida como una mirada ética sobre el desarrollo y el uso de los algoritmos, en el centro de una tarea colectiva. El compromiso propone vincular la innovación tecnológica con la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social y el cuidado de la casa común.

Para Scholas, esta conversación debe abrirse a toda la sociedad y comenzar escuchando a quienes vivirán durante las próximas décadas con las consecuencias de las decisiones actuales.

Un cierre marcado por el encuentro y la espiritualidad compartida

La clausura contó con las intervenciones de Lily Li, de Lily Foundation for the Future y copresidenta del Consejo del Olivo de Scholas Occurrentes; Cherie Nursalim, de UID; y el hermano Paulo Fossatti, presidente del Directorio de la Unión Brasileña de Educación Católica y de la Universidad Católica de Brasilia. La sesión fue conducida por Stephanie Kesuma, directora de Tecnología y Operaciones de Astra Life.

El encuentro también conmemoró el segundo aniversario de la visita del Papa Francisco a Indonesia y de la firma de la Declaración de Istiqlal.

En sintonía con la tradición balinesa del Tri Hita Karana, que expresa la armonía entre la humanidad, la naturaleza y lo divino, se realizó una oración ecuménica e interreligiosa. Fue codirigida por monseñor Indunil Janakaratne Kodithuwakku Kankanamalage, secretario del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso de la Santa Sede; monseñor Paskalis Bruno Syukur, obispo emérito de Bogor; y monseñor Yanuarius Teofilus Matopai You, obispo de Jayapura.

Luego, el padre Marcin Schmidt, asesor eclesiástico de Scholas Occurrentes, invitó a las autoridades y participantes a regar un manglar como símbolo de paz y unidad en la diversidad.

De Bali 2026 a Brasilia 2027

Durante el cierre, el hermano Paulo Fossatti anunció que Brasilia será sede del XII Congreso Internacional de Cátedras Scholas en 2027.

El camino hacia ese próximo encuentro ya tiene una propuesta: volver a reunirse virtualmente en octubre para recuperar lo vivido en Bali desde los tres lenguajes de Scholas —mente, corazón y manos— y dar continuidad a las ideas y proyectos que surgieron durante el congreso.

A partir de ese intercambio, se actualizarán las comunidades de investigación-acción existentes y se impulsarán otras nuevas, con una agenda que articule investigación, educación, gobernanza y participación juvenil.

Bali deja así un compromiso compartido: transformar las preguntas nacidas del encuentro en acciones que contribuyan a un desarrollo tecnológico profundamente humano.